Hoy... regalo de cada día

Imaginen la vida como un juego en el cual hacemos malabares con cinco bolas que se lanzan al aire. Esas bolas son: el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu.

El trabajo es una bola de caucho que al caer, rebota y puede volver a subir. Sin embargo, las otras bolas son de vidrio que al caer al suelo quedarán permanentemente dañadas.

Sirva esto de reflexión:

» Denles valor y respeten las cosas más queridas en sus corazones. Apéguense a ellas como a su propia vida. Sin ellas la vida carece de sentido. Si viven un día a la vez, vivirán todos los días de sus vidas.

» No desistan cuando aún son capaces de dar algo más. Todo termina hasta el momento que dejamos de intentarlo.

» No teman enfrentar riesgos... sólo así aprendemos a ser valientes.

» No excluyan al amor de sus vidas diciéndose que no pueden encontrarlo. La forma más rápida de quedarse sin amor es apegándose a sí mismo.

» No usen imprudentemente el tiempo o las palabras. Nada podrá recuperarse.

» La vida no es una carrera... es un viaje que debe ser disfrutado a cada paso. El camino en sí es ya la meta.

» Recuerden: El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es nuestro mayor regalo y lo único que tenemos que hacer con él es abrirlo con energía y disfrutarlo en pleno.